Más de 1.200 familias regularizaron la situación de sus viviendas durante 2025 a través del IVC
Durante 2025, más de 1.200 familias de la Ciudad de Buenos Aires lograron acceder a la escritura de su vivienda gracias al trabajo del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), dando un paso fundamental hacia la seguridad jurídica, la estabilidad habitacional y la mejora de su calidad de vida.
A lo largo del año, el IVC firmó 1.746 escrituras y entregó 1.298, reafirmando su compromiso con el bienestar de los vecinos y con el desarrollo de una Ciudad más integrada, equitativa y con igualdad de derechos.
En ese sentido, el presidente del IVC, Leonardo Coppola, destacó: “La escritura garantiza derechos, pero también implica responsabilidades. Ser dueño es comprometerse con el cuidado del hogar y con el crecimiento del barrio. Desde el IVC seguimos trabajando para que cada vez más familias accedan a una vivienda segura y formal”.
La escrituración permite que la vivienda pase a formar parte del patrimonio del beneficiario, otorgando derechos plenos sobre la propiedad. Esto incluye la posibilidad de venderla, alquilarla, heredarla y disponer de ella de manera definitiva. Además, brinda tranquilidad y protección legal, al asegurar que el hogar esté formalmente registrado y resguardado ante cualquier conflicto jurídico.
Este proceso también impacta positivamente en la vida cotidiana de las familias. Al quedar registrada en el catastro de la Ciudad, la vivienda obtiene una dirección y numeración formal, lo que facilita el acceso a servicios, la realización de trámites, la recepción de correspondencia y su correcta localización a través de GPS y plataformas digitales como Google Maps.
Al mismo tiempo, una vivienda escriturada adquiere un mayor valor de mercado, lo que representa una ventaja económica para las familias. Este paso fortalece el sentido de pertenencia y arraigo, y promueve el cuidado del hogar y del entorno, contribuyendo a la consolidación de barrios más ordenados, integrados y valorizados.
La regularización dominial es una herramienta clave para avanzar en la integración socio-urbana, ya que permite formalizar viviendas que anteriormente no cumplían con los criterios establecidos para el resto de la Ciudad. De esta manera, se impulsa el desarrollo urbano, se promueve la integración social y se fortalece el tejido comunitario.
Escriturar no es solo sumar un bien: es garantizar derechos, fortalecer la estabilidad y mejorar la calidad de vida de las familias porteñas.