Expensas: guía para entender, gestionar y participar en el consorcio
El Instituto de Vivienda de la Ciudad desarrolló el Manual para la Participación Consorcial, una guía práctica pensada para que los vecinos y vecinas de la Ciudad cuenten con toda la información necesaria sobre cómo funciona la vida en un consorcio y cómo participar activamente en las decisiones que se toman.
Entre sus capítulos, el manual aborda un tema central para la convivencia y el mantenimiento de las propiedades: los gastos y contribuciones. Allí se explican las obligaciones, alcances y formas de gestión de las expensas, un aspecto clave para el funcionamiento de cualquier consorcio.
En la vida consorcial, las expensas son mucho más que un pago mensual: representan el aporte que permite mantener en condiciones los espacios y servicios comunes, preservar la seguridad y garantizar el bienestar de quienes los utilizan.
¿Qué son las expensas?
Las expensas son el aporte mensual que cada propietario o propietaria realiza a la administración de su consorcio. Con esos fondos se cubren reparaciones, reemplazos y trabajos necesarios para que las partes y bienes comunes se mantengan en buen estado, brindando seguridad y comodidad al inmueble.
El monto no se fija de manera arbitraria. Se define en asamblea de propietarios, donde se calculan los gastos fijos y los eventuales que puedan surgir durante el año. Ese total se divide en 12 meses y se distribuye según el porcentaje que establece el Reglamento de Copropiedad y Administración. También se recomienda incluir una previsión para gastos extraordinarios a través de un fondo de reserva.
¿Quiénes tienen que pagarlas?
El pago de expensas es obligatorio para propietarios, propietarias y poseedores por cualquier título.
¿Qué pasa si no se pagan?
Aunque existan reclamos o desacuerdos con la administración, no se puede dejar de pagar las expensas. La normativa prevé otras formas de resolver diferencias, como:
● Revisar y controlar los movimientos de dinero.
● Solicitar una asamblea para tratar el tema.
● Proponer la remoción de la administración, si corresponde.
Sin embargo, la obligación de pago se mantiene. En caso de incumplimiento, la administración puede emitir un certificado de deuda -que debe ser aprobado por el consejo-, el cual tiene carácter de título ejecutivo. Esto significa que cuenta con validez legal para iniciar un reclamo judicial y reclamar el cobro a quienes estén en mora
Contar con información clara sobre los derechos y obligaciones de la vida consorcial es fundamental para una buena convivencia, prevenir conflictos y garantizar una gestión transparente. A través del Manual para la Participación Consorcial, el Instituto de Vivienda de la Ciudad ofrece a cada vecino y vecina una herramienta práctica para involucrarse y aportar a una administración más organizada y eficiente.
¡Descargá aqui el manual y conocé tus derechos, cumplí con tus responsabilidades y sumate a una gestión más transparente y participativa!